domingo, 27 de septiembre de 2015

ESTA FORMA

ESTA FORMA

Comenzamos a comprender mejor que este trabajo requiere y depende de ciertas condiciones.

Una de ellas es que nosotros unamos nuestros esfuerzos.
        
Dependemos de otros seres humanos que sienten el problema de existir más profundamente que nosotros o que pasan por las mismas fases que nosotros.

La necesidad que tiene cada uno de nosotros depende de la verdad de nuestro trabajo.

Dependemos tremendamente unos de otros.

No podemos hacer nada sin los demás.

El intercambio que podemos tener juntos es más necesario que nuestro pan de cada dia.

Solos hacemos esfuerzos: luchamos solos, sufrimos solos, respondemos solos.

Pero llega un momento en que el intercambio es indispensable, en que necesitamos nutrirnos unos a otros con los frutos de nuestros esfuerzos.

Y sin ese intercambio, no podemos ir más allá.

Mientras más apreciada se vuelve la existencia, más aparecerá el tema de la relación.

Sólo al comienzo es necesario crear grupos artificialmente con un responsable que responda preguntas.

Por un tiempo definido, un trabajo de profundización sólo puede tener lugar reuniéndose de esa manera.

Más adelante, el organismo se forma por sí mismo por necesidad.

Mientras más avanzamos, la necesidad de un intercambio consciente se vuelve más urgente.

Podemos trabajar separadamente, cada uno haciendo sus propios esfuerzos, y sin embargo, en ciertos momentos se impone reunirse para verificar e intercambiar, y para que, a través de un cierto esfuerzo común, la verdad surja de una manera más fuerte.

Hay un tiempo para todo.

Hablo de la forma que ha tomado nuestro trabajo en el presente, de los grupos y de la posibilidad que ha sido creada.

Si esa posibilidad no es realizada suficientemente, esta forma degenerará por si misma y nunca dará nacimiento a una forma nueva, más interior, con una nueva posibilidad.

Las formas no se inventan a si mismas.

Dependen de la necesidad de algunos de los elementos contenidos en el hecho de trabajar juntos para salvaguardar su existencia.

¿Cuánto tiempo puede y debe durar todavía la forma en la que estamos en este momento?

Esto depende de la profundidad del trabajo de un cierto número de personas y de la relación que puede establecerse entre ellas, de la calidad de su intercambio.

Tengo que colaborar en un esfuerzo común de ascenso.

Si no lo hago, sea que lo quiera o no, soy responsable por la piedra que no coloco para el edificio.

Por tanto, tenemos que reflexionar profundamente acerca de nuestro trabajo juntos, el cual debe manifestarse poco a poco en nuestras vidas.


Tenemos que reflexionar acerca de nuestra relación, acerca de la forma de nuestra vida en común y, sobre todo, acerca de nuestro intercambio.

jeanne de salzmann

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