SÓLO CON UNA PRESENCIA QUE SEA ESTABLE
Nosotros no vamos a “hacer” Movimientos.
Vamos a tratar de comprender el movimiento.
¿Qué es el movimiento para usted?
¿Cómo se pone usted en movimiento?
¿De dónde vienen nuestros movimientos?
Entendemos el movimiento de una manera estática, una
posición seguida por otra.
Sólo vemos el resultado del movimiento, sin ser capaces de
seguirlo.
Nunca sentimos el movimiento.
Vemos posiciones, imagenes, y comenzamos a movernos en
esa dirección, pero el movimiento es mecánico.
Y nuestra energía es llevada sin que sepamos como, de manera
que seguimos totalmente dirigidos por nuestro automatismo.
Y cada posición se toma por separado, en lugar de pasar de una a la otra
como las notas musicales.
Sin embargo, lo que somos es energía en movimiento, un
movimiento continuo que nunca se detiene.
Necesitamos sentir la energía y seguir el movimiento,
dejándolo fluir sin que el pensamiento intervenga
de ninguna manera.
Es lo más difícil y al mismo tiempo lo más importante de
comprender
Esa energía es como una Presencia que no debe irse.
Entonces, el movimiento está siendo hecho bajo una visión.
Aún es automático, pero la visión tiene una acción; el
movimiento es más libre.
Antes de comenzar cualquier Movimiento, tengo que
encontrar un estado en el cual haya una relación entre la cabeza y el
cuerpo.
El sentimiento viene por si mismo.
El movimiento es una expresión de ese estado.
Sin ese estado, ¿de dónde vendría mi movimiento?
Al principio, trato de abrirme a una energía que viene de
un lugar un poco más arriba de mi cabeza y que entra en
mí.
Esto permite una conciencia que yo, de otra manera, no
conocería.
Necesito conservarla en mí mientras, al
mismo tiempo, mi cuerpo está en movimiento.
Los dos necesitan estar absolutamente juntos.
Esa energía es más importante que cualquier
otra cosa.
Estoy en movimiento, pero la energía permanece igual y
es más fuerte que el movimiento.
Para permanecer relacionado con esa energía, necesito
mantener un ritmo de una cierta intensidad y fuerza.
Yo estoy “en un ritmo”: ¿qué significa esto?
No significa que una parte está en un ritmo y otra en otro,
o que yo tomo una posición en el ritmo pero no la siguiente.
La energía es la misma en todas partes.
No aceptamos que no hay relación entre el pensamiento y
el cuerpo.
El pensamiento se vuelve y se va en su propia dirección.
El cuerpo no se interesa y espera que algo le sea pedido.
Para que una relación aparezca debe haber un movimiento del
uno hacia el otro.
La relación crea una nueva energía, que necesita
llegar a ser una Presencia que sea estable, llegar a ser un segundo cuerpo.
El trabajo tiene diferentes etapas, pero por
ahora todo el trabajo consiste en esto, aunque habrá otra etapa
después de que el segundo cuerpo haya sido formado.
Para que haya esta relación, necesito desarrollar una atención
que ahora no tengo, una atención voluntaria.
Si yo quiero, yo puedo; si verdaderamente
quiero.
Cuando ésta atención, ésta visión, sean desarrolladas, mi
cuerpo obedecerá, porque sentirá una fuerza que lo sobrepasa y que aportará
algo mucho mayor.
El esfuerzo de relación entre los centros que
requieren los Movimientos aporta la energía necesaria para la
formación de los cuerpos superiores.
Los Movimientos proporcionan, entonces, el elemento de
choque de la manera correcta.
Es esto lo que puede permitirnos atravesar el intervalo
entre «si» y «do», que de otra manera nunca podría ser atravesado.
Sólo si tenemos una Presencia que sea estable, un
segundo cuerpo, seremos capaces realmente de hacer los Movimientos según su propósito
original.
jeanne de salzmann
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