LO SAGRADO SE MANIFIESTA
COMO CONCIENCIA INTERIOR
Buscamos acercarnos a lo desconocido, abrir la puerta a lo que está escondido
en nosotros y franquearla.
Habría que someterse completamente a la voz interior, a ese sentimiento de
lo divino, de lo sagrado en nosotros, pero sólo lo podemos hacer parcialmente.
Lo sagrado se manifiesta como conciencia interior.
Lo divino, Dios, debe ser encontrado dentro.
La verdad, la única verdad, está en la conciencia.
Todo lo que existe está constituido por tres fuerzas.
Pueden estar representadas como el Padre, la fuerza activa; el Hijo, la
fuerza pasiva; y el Espíritu Santo, la fuerza conciliadora.
El Padre crea al Hijo.
El Hijo regresa al Padre.
La fuerza que desciende es la que quiere volver a ascender.
En el ser humano la cabeza se opone al cuerpo.
La fuerza conciliadora es la voluntad que los une, que los relaciona.
Todo viene del querer de esa voluntad.
Para representarse a Dios es necesario representarse esas tres fuerzas.
Donde esten reunidas las tres fuerzas, está Dios.
Donde esté nuestra atención, está Dios.
Cuando dos fuerzas se oponen y una tercera las une, está Dios.
Podemos decir «Señor, ten piedad de mí».
Podemos pedir ayuda, para que esto se haga en nosotros.
Es la única ayuda.
Es nuestra meta: contener esas tres fuerzas y así unirlas en nosotros… para
ser!
jeanne de salzmann
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